Hombres G la crónica
Cuando llegamos al auditorio Telmex el lugar estaba medio lleno (o medio vacío para los fatalistas). Pero poco a poco se fue llenando. Las puertas cerradas y las bebidas se vendían por todas partes. La parafernalia y las camisas de España se veían también por el lugar.
Al abrir las puertas nos fuimos a nuestros lugares, que estaban en el centro en planta baja. Ahí fuimos esperando las llamadas de la vocecilla de primera, segunda llamada. Mientras estábamos ahí nos fuimos dando cuenta que había mucho don por el lugar, muchas señoras, pero también había niños y banda de nuestra edad. Había de todo en el lugar. El escenario, muuuy básico la verdad. Unas cuantas luces, la bateria, ni una banderita, los pedales, las guitarras, los bajos, todo muy sobrío. Habíamos empezado a viajar en el tiempo
Cuando salieron los Hombres G al escenario se escucharon los gritos de las señoras a todo lo que da y nosotros (y supongo que muchos de los asistentes) estábamos a punto de dar el salto para comenzar a corear las canciones, pero NADA!!! La gente se quedó sentada, gritando, aplaudiendo, pero todo desde la comodidad de la butaca. Qué cosa tan rara, no me había pasado nada igual, que rayos es eso que sentados? No comprendíamos.
Sonaron los acordes y cuando la “banda” se prendió, pacientemente nos fuimos parando. Terminó la canción y qué fue lo que pasó? A sentarse de nuevo! Sí! A los asientos de nueva cuenta. No entendíamos que sucedía, era una cosa rarísima. Así estuvimos entre parándonos y sentándonos. Mientras tanto a unas cuantas bancas un grupo de 4 personas se alcoholízaban hasta el cogote y prendieron su cigarrillo, bien!!! Con la alfombra que dice: “vamos, quémame y me prenderé en un santiamen” Una señora fue por segurida’ y le dijeron que apagara su cigarro.
Mientras en el escenario los Hombres G se alebrestaban y hacían ese movimiento ochentero de tirarse en el escenario con la guitarra y seguir tocando, una maravilla!!! JA!!!
Después de ese viaje a los ochenta, vino la canción de “suéltate el pelo” y tal como dice la canción, las señoras/señoritas se soltaron el pelo, y el sujetador. De repente en pleno coro, fuuum!!! Un brassier voló desde el anonimato, se detuvo la música, el vocalista lo tomó y después lo pasó al baterista, el cual se lo puso como sombrero. La reacción no se dejó esperar y volaron mas “sujetadores”. Todo se detuvo y el vocalista preguntó que si se querían subir las fans, no tardó en decir subir cuando una comitiva de 10-12 señoritas/señoras y un trasvesti se subieron y siguieron cantando. Hubo los saludos respectivos con los miembros de la banda y van para abajo de nuevo.
Canciones clásicas como Marta tiene un marcapasos se cantó y duró muchísimo, porque le hicieron como un remix con nosotros bien divertido. Te quiero, Devuélveme a mi chica y otras cuyo nombre no recuerdo, pero conocía de oidas. En el concierto bailábamos a la usanza. La verdad no fue como el mejor concierto, pero vaya que nos divertimos, fue una experiencia total.
Una disculpa por la tardanza en la crónica. Saludos!




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