Troker en Festival Cultural Universitario ITESO
Primero hizo aparición Naranjito Blues, quienes inspirados en Rod Piazza, un poco de Ray Charles y Coco Montoya, abrieron paso con baladas y vibratos que me hicieron recordar el origen del rock. Con un buen saborcillo, pero el hambre de escuchar y ver a Troker me consumía de ansía.
De pronto entra un aire intacto, pero es un viento que entra en forma abultada, que me hizo sentir observada, como si el viento trajera consigo tanto del mundo. Murmullos, ruidos, gritos, pam. “Si es necesario hasta la cumbia” replica Troker. Tengo cierta adicción por el jazz, pero el jazz de Troker tiene sus beats, juntando funk y hip hop que hace que su sonido lleve a un desplazamiento desconcertante. Su ritmo no tiene comparación, es excitante, divertido. Parece juego de niños, manipulan y osan de retozar sus instrumentos, la seducción, la comicidad, las pausas, la intensidad.
Mi estilo jazzístico era único, mi atracción por el sax y el teclado no se hicieron esperar, pero la trompeta y la batería me revolucionaron de igual forma. Las mezclas de break beats me hicieron experimentar tendencias combinadas, sólo me hizo falta el chelo que con su presencia que de igual forma impone, también extrañe. Sólo me resta decir que nos contoneamos delicioso, y por supuesto que me autografiaron mi disco Jazz Vinil xoxoo Lucy!!!




























Ya los estuve escuchando y definitivamente Troker es música para sentirse en vivo. ¡Qué padre que te lo autografiaron!
Orale, pues a mí me tocó escuchar un poco de ellos en vivo. Si está muy bueno. Felicidades por tu autógrafo.